LECCIONES DE ETICA EMPIEZAN EN CASA
Los niños aprenden más de los actos que de las palabras de sus padres
La importancia de predicar con el ejemplo
Con mucha frecuencia, los padres predicamos y no aplicamos.
Pretendemos enseñar más con palabras que con el ejemplo de lo que hacemos. Creemos que eso envía un mensaje de lo que está bien y mal a nuestros hijos, incluso si no podemos actuar con esos mismos estándares de comportamiento.
La verdad es que nuestros hijos hacen lo que nosotros hacemos, y si actuamos de una manera no ética, es muy posible que ellos lo hagan también.
Por eso a la hora de enseñarles ética a nuestros hijos, deberíamos aplicar aquel principio máximo de “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan”.
Imaginamos que, si le preguntamos a los padres dirán que actúan de acuerdo a principios éticos.
Nadie admitirá que hace trampas o que burlan el sistema para obtener gratis algo por lo que debería haber pagado. Pero nuestros actos, a menudo, cuentan una historia distinta.
El trabajo de un niño es entender el mundo, cuales son las reglas, que es aceptable y qué no lo es y notaran cuando lo que les dicen no encaja con lo que ven, ellos lo notan.
Como son criaturas simples y prácticas, ellos normalmente deciden que la regla real es lo que ven que la gente hace y no pasa nada.
Las lecciones que se quiere que los hijos aprendan no se encuentra en un texto, sino en las acciones diarias. Se le puede decirles que no roben, pero son las cosas que ellos ven va a tener más impacto. Como dice otro viejo dicho: “Tu carácter es lo que eres cuando nadie está mirando”.